Al observar el verde pasto, las vacas comiendo, pequeñas casas en las laderas, montañas que recubren un barrio y el sonido del río arrastrando sus piedras, inmediatamente el tiempo se traslada al campo, en medio de la urbanidad de la capital.
Al observar el verde pasto, las vacas comiendo, pequeñas casas en las laderas, montañas que recubren un barrio y el sonido del río arrastrando sus piedras, inmediatamente el tiempo se traslada al campo, en medio de la urbanidad de la capital.